viernes, 30 de abril de 2010

La prostitucion en la ciudad de tijuana

“Desde su nacimiento Tijuana se fue desarrollando acorde a los errores que cometía Estados Unidos. Desde la Ley Seca en 1920, hasta los anabólicos actualmente, ha sido una ciudad que ha vendido todo, que tuvo mucha prostitución, abortos y venta de anabólicos, pero que ahora, se ha vuelto una ciudad industrial y comercial, con un gran futuro. Es la ciudad del futuro” reconoce el licenciado en Economía, Adalberto Aceves Monteón, con mucha influencia y conocimiento económico de la Entidad.¿Cómo era Tijuana, cuando usted la conoció….? preguntamos al inicio de este reportaje.- Bueno –responde- yo llegué primero a Mexicali en 1963 y otro día me trasladé a Tijuana. He desarrollado actividades en los dos municipios, por lo que te puedo hablar con claridad. Tijuana era donde se desarrollaba lo que no se podía hacer en Estados Unidos. Cuando en el vecino país se empezó con la Ley seca en 1920, hubo aquí muchos productores de vino y los consumidores eran los norteamericanos que se venían para acá y se iban bien borrachos. Entonces se instalaron aquí muchas destilerías y cervecerías y no circulaba más que el dólar. No había mucho contacto con México y de Tijuana y Mexicali era muy difícil esa comunicación.“Tijuana y Mexicali eran muy chicos. Eran pueblos llenos de polvo con pocas calles pavimentadas, con escasos servicios, pero eso sí con una enorme proyección al futuro, sobre todo de parte de Tijuana, porque tenía consumidores de alto poder económico. Si a eso agregamos que en 1945, en los Estados Unidos había prohibiciones para la prostitución, entonces Tijuana estaba lleno de prostitución porque los marinos, los americanos y los mexicanos del otro lado venían para acá a los cabarets y circulaban muchos, pero muchos dólares.“Los antecedentes de Tijuana se conservan un poco, no tanto en la práctica como en la mente”, afirma.¿Ayudó la prostitución al desarrollo de Tijuana…?Aceves Monteón, responde luego: “El dinero ayuda a todo. El dinero no tiene descripción ni origen. Lo mismo cuesta un dólar conseguido en un trabajo limpio, que vendiendo drogas. Es el mismo dólar, es el que incentiva la ceguera de la economía. Entonces Tijuana tenía y tiene un auge muy acelerado. Es una ciudad con demasiada circulación de dólares; es muy alta, que le consiguió un lugar especial a nivel mundial.Con 77 años de edad, graduado como Licenciado en economía en la UNAM y con especialidades en París, Francia, adelanta: “Pero, Tijuana cuando yo llegué en 1963 eran puros centros nocturnos en la avenida Revolución, puras variedades, porque en Estados Unidos estaban prohibidos. Allá después de muchos años se aceptó el “toppless”, que era el destapado de arriba y acá con nosotros no. Acá eran destapados completos. Los shows o variedades eran desnudos completos y te daré como ejemplo “La Zorra Azul”, “El Bambi”, “El Brooklin”, ahí sobre la Revolución, donde había desnudos completos y los americanos se venían acá y se volvían locos. Había prostitución, pero como venía mucho norteamericano y traían mucho dinero, se puede decir que los dólares circulaban fácilmente.“Mira –continúa- había prostitución en forma exagerada. Atrás de donde se hacía el show había cuartos separados por sábanas y ahí estaban las prostitutas “trabajando”. Cobraban en dólares y circulaban los dólares. Pagaban por cada “trabajo” cinco dólares a una persona. Había auge”.El profesionista, primer maestro en la Escuela de Ciencias Políticas y Sociales de la UABC, que comenzó a funcionar el primero de enero de 1964, agrega que “Estados Unidos prohibió controlar los matrimonios y divorcios y en Tijuana surgió el gran negocio, con lugares para casar y divorciar. Estados Unidos prohibió la pornografía y en Tijuana, en la Zona Norte estaba lleno de lugares con cinitos, con cámaras viejas y lugares para diez o doce personas. Ya después se autorizó en Estados Unidos y se permite en cines confortables la entrada a ver películas triple X para adultos y se acabó el negocio de los cines en Tijuana”.“Otra cosa que le dio mucho auge a Tijuana las madrotas y doctores chafas que hacían los abortos que en Estados Unidos estaban prohibidos y aquí venían muchas chamacas norteamericanas para aliviarse. Y por si fuera poco, los anabólicos actualmente están casi prohibidos en Estados Unidos. Cuando un doctor receta anabólicos, en las farmacias allá, le llaman al doctor por teléfono para que corrobore si el dio la receta y se quedan con ella. En Tijuana no, se vende el producto sin receta.Cartolandia, una vergüenza de MéxicoAceves Monteón, desempeñó los más altos cargos de la Oficina Federal de Hacienda en Tijuana y Mexicali. Fue Director de Promoción y Fomento Económico, en el gobierno de Raúl Sánchez Díaz; fue Secretario de Desarrollo y Fomento en el Gobierno de Milton Castellanos, fue director del Copladem de Tijuana con René Treviño, fue administrador del Aeropuerto de Mexicali y Tijuana y ha ocupado numerosos cargos federales, estatales y municipales. Habla de Tijuana, con el conocimiento probo de quien lo vio desarrollarse.“Mira, hay que entender los tiempos. Fueron diferentes para que Tijuana alcanzara la prosperidad que ahora tiene. Hablamos de la prostitución al triunfo. Cuando yo llegué hace 45 años, Tijuana y Mexicali eran muy chicos, con unas cuantas calles pavimentadas, pero Tijuana tenía la tasa más alta, porque en Mexicali, la gente que venía del sur, no le gustaba quedarse por el calor y se venía hasta Tijuana. Aquí no había en la línea divisoria láminas, sino tres alambres de púas que se pasaban diariamente dos o tres mil personas, muchas de las cuales regresaban a Tijuana. Han cambiado mucho las cosas, han arreglado la línea y está tan alumbrada que parece un estadio. Ahora –razona y pregunta “¿Cartolandía,….?- Cartolandia es una vergüenza; fue una vergüenza para Tijuana y para México, porque era por ahí por donde se entraba y salía a Estados Unidos, por aquel puente de madera, donde mucho norteamericano era asaltado. Venían extranjeros a fotografiar y exhibir las casas de cartón y de madera. Era un pésimo espectáculo y había como siempre líderes aprovechados que mantenían esa “Cartolandia” para sacar provecho y ninguna autoridad ni federal, ni estatal, ni municipal podían hacer nada contra ellos. Había gente que trabajaba el yeso, el cartón y el fierro forjado y claro, no pagaban impuestos, no pagaban la luz, no pagaban servicios y sacaban buen provecho. Cualquier movimiento del gobierno para sujetarlos o controlarlos, siempre eran serios problemas y había en el grupo hasta una mujer de lidereza, cuyo marido fue muerto en la penitenciaría, que era la que más amenazaba al gobierno.